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miércoles, 15 de febrero de 2012

Rosas para el mundo

Las rosas ecuatorianas reviven cada año la pasión de millones de enamorados alrededor del mundo. En 2010 asistí a FlorEcuador, una de las principales ferias de flores del mundo, un inmenso catálogo de aromas y colores que conquista al planeta. Vea una galería de fotos y conozca un poco más de un cultivo para los enamorados.




Las rosas de Mitad del Mundo*


No es un jardín, pero tiene la pinta de ser el más grande. Sus pasillos rebosan de colores y aromas y cada variedad floral —acomodada por decenas por cada metro cuadrado— es distinta de la otra. Las hay verdes, amarillas, rojas, lilas, violetas, azules... no faltan las combinaciones y otras que, alteradas por procesos humanos, recuerdan al colorido maquillaje de un artista circense.

No se trata de un jardín, es FlorEcuador-Agriflor 2010, una de las mayores exposiciones florícolas de Suramérica y elevado casi a la categoría de santuario de la rosa, un evento bianual desarrollado en el Centro de Convenciones “Mitad del Mundo”, el recinto ferial más importante de Ecuador, nación que busca potenciar el comercio de rosas.

Montar un exposición de este tipo no es fácil. La exposición dura casi el tiempo justo antes de que las flores se marchiten, pero suficiente para motivar a que decenas de hombres de negocios compren tiquetes de avión y vuelen varias horas hasta la feria.

En el interior del centro de convenciones hay euforia. Los stands del evento rebosan de colores y como curiosidad en uno de ellos ofrecen muestras gratuitas de un platillo preparado con pétalos de rosa, mientras que en una abarrotada pasarela esbeltas modelos lucen piezas de lencería adornadas por algunas de las mejores variedades locales.

El ambiente es colorido no solo por la oferta, sino por la cordialidad en la que se hacen los negocios que siempre se pintan de verde. En 2009, el comercio de rosas de Ecuador generó $527 millones (FOB) y la demanda está en alza.

La cadena de producción tiene su base en el cultivo de un área de 3,821 hectáreas. Las especies parecen aclimatarse perfectamente a los Andes ecuatorianos, en la mitad del mundo, donde factores clave como la altura y la constante de radiación solar dan paso a una producción efectiva durante todo el año.


Estas condiciones son aprovechadas por 739 fincas que (hasta 2009) generaban alrededor de 40,000 empleos para abastecer la demanda de exigentes compradores en Estados Unidos (42%), Europa (50%) y otras regiones (Canadá y Latinoamérica).

La edición 2010 de la feria marcó un nuevo récord: 1,500 compradores de 56 países llegaron a Mitad del Mundo motivados por la oferta local, algo que destaca Ignacio Pérez, presidente de la Asociación de Exportadores de Flores (Expoflores).

El evento es grande. Este año reunió a cerca de 200 expositores, duró cuatro días (del 6 al 9 de octubre), los primeros tres exclusivos para ruedas de negocio, mientras que el cuarto fue para que el público apreciara las especies.

“El mundo de las flores viene a ver novedades, nuevas rosas, nuevas flores desarrolladas en este período. La feria marca lo que sucederá en el futuro de la industria”, destaca Pérez, que reconoce que igual que otros rubros los floricultores vieron reducida su actividad por la crisis económica global.

“Para los floricultores la feria será el motor de los negocios florícolas ecuatorianos para los dos años venideros, porque la floricultura no ha pasado por sus mejores momentos”, puntualiza.

Rusia es uno de los países con más apetito por la producción ecuatoriana, lo que quedó demostrado en la XVII feria Flowers 2010, otra feria pero desarrollada en Moscú, en septiembre pasado y donde los floricultores ecuatorianos lograron 14 medallas de oro por características como el tamaño del tallo y botón, así como colores y durabilidad.

Eso hacía más evidente la estadía de compradores rusos para quienes incluso había carteles, publicaciones y materiales especiales en su idioma.

Según medios locales, la rosa ecuatoriana debe viajar al menos ocho días en su ruta a Moscú, una situación que hace vital el desarrollo de una cadena logística eficiente.

El sector lo sabe bien, y varias compañías de transporte estaban en sus propios stands en la feria de Mitad del Mundo para acompañar a los productores y afianzar contratos por el floreciente negocio que en 2009 permitió que Ecuador fuera el origen del 36% de las importaciones totales de flores en Rusia y el 61.5% de las importaciones de rosas de ese país. 

(*) Este artículo se publicó en la edición impresa de El Economista (Diciembre de 2010)
















Puedo agregar que el sector florícola no es tan romántico como su producto. Recorrí la carretera Panamericana y junto a las plantaciones siempre hay rótulos ofreciendo empleos para los jornaleros. 
El trabajo en las plantaciones no es fácil y el tema no se limita a las espinas de las flores, sino a los riesgos sanitarios (que en algunas ocasiones) esconde el cultivo (por el uso de plaguicidas principalmente), una temática que realmente habría querido ver de cerca, pero que por el poco tiempo en Ecuador no pude hacer.

Enlaces con notas sobre la producción ecuatoriana:
Las flores ecuatorianas continúan cautivando en el mercado mundial (2005)

EEUU y Rusia, los que más compran flores de Ecuador (2012)

Día de San Valentín deja millones de dólares a Colombia y Ecuador (2012)

domingo, 17 de octubre de 2010

La tierra del choclo y la papa

Reconozco que la comida ecuatoriana me supo muy bien. La papa y el choclo (al menos en la sierra) son los pilares de la cocina local, tanto que el choclo lo comí al menos de seis maneras diferentes y la papa... bueno, las papas, se comen también de varias formas y en algunos casos hay varias especies en un solo platillo.

La bienvenida en Mitad del Mundo fue con choclo, una mazorca de maíz tierno y un trozo de queso. El maíz andino es un poco diferente al que acostumbramos los centroamericanos, la mazorca es más ancha y los granos más gruesos y carnosos. Sabe muy bien, pero no me gustó el ají (una salsa picante echa con tomate de árbol, una "fruta-verdura" de uso extendido en las recetas ecuatorianas).

Canguil, chulpi, choclo y mote son solo cuatro nombres para diferentes formas para preparar al maíz. El primero es el nombre ecuatoriano para "palomitas de maíz", el segundo para el grano tostado que acompaña algunos platos como el Hornado o los ceviches y el tercero para la mazorca tierna.

Mote, el cuarto, fue el que más me gustó. Es maíz hervido. Es suave y tiene un leve parecido a la textura del arroz. Acompaña a varios platos como guarnición, entre ellos el Hornado, otro gran plato para el almuerzo que lleva tortilla (de papa), lechuga al agrio y cuero de chancho (algo parecido a los chicharrones).

Otra de las comidas que más me gustó fue el Yahuarlocro, un plato con base de papas que se acompaña con carne de cordero, aguacate y queso. Yahuarlocro es una palabra de origen Quichua que resulta de la unión de yahuar (sangre) y locro (papa). La papa es el caldo y la sangre es algo parecido a la "moronga", esta se esparce en el platillo que debe ser servido y comido caliente.

Postres hay muchos, pero me gustó mucho el "helado de paila", una helado artesanal que da fama a Ibarra, la capital de la provincia de Imbabura, ubicado a unos 130 km al norte de Quito.

Más allá de su comida este es un lugar con mucha historia y paisajes impresionantes como la Laguna de Yahuarcocha (algo así como el lago de sangre), el Corazón de Imbabura y otros detalles que enamoran a la vista y por la cual los mismo ecuatorianos la llaman "la ciudad a la que siempre se vuelve".

Tras una semana en Quito puedo decir que para mi ya no es solo la Mitad del Mundo, es un bonito país con gente a la que guardo mucho cariño. Un país que se extiende desde las islas Galápagos, pasando por los Andes y que se desliza suavemente por una joven Amazonía. Apenas y conocí un poco de los Andes pero puedo decir que es un país al que fácilmente dan ganas de volver y que para mí ahora tiene lugares como Ibarra, Cotacachi, San Antonio de Pichincha, Pomasqui, Guayllabamba, Los Valles y Atuntaqui, además de gente a la que se quiere más.

PD.
En el viaje solo extrañé dos cosas: mis frijoles y las tortillas de maíz.

Bebidas requiere un apartado especial en el blog, pero no tengo fotos de ellas. El vino caliente y el canelazo local son muy populares para las noches de frío e infaltables en el paseo por Las Rondas.

El Zhumil es una bebida muy buena de la que también aprendí se sirve en cantidades pequeñas, además que la goma en Ecuador se dice chuchaqui y que borracho es chumado. Aunque aclaro, no me "chumé" ni me dio chuchaqui.

Gracias de nuevo a Lorena y su familia.

Choclo con queso. En Mitad del Mundo.

Un pequeño almuerzo... realmente es para 3 personas o más...

Puesto de Hornado. Plátano, papas, carne y una versión de chicharrones.

Pan tradicional. No anoté el nombre, pero es tostadito (algo así como
palitroques pero más poroso) y se come con queso.

Los helados de paila de Ibarra, en el negocio de Rosalía Juárez. Atrás, en la
pared, hay fotos y recortes de reportajes sobre el particular negocio.


Yahuarlocro completo. Sí, el platito de atrás también.
Este es el local de helados de paila más famoso de Ecuador. El de
Rosalía Juárez, en la ciudad a la que siempre se vuelve. Ojalá.

Imbabura tiene un corazón. Esta formación rocosa tiene la forma,
aunque la bruma no me dejó fotografiarlo mejor.

Hay que hacer cuentas. Esta Pilsener es de 1913. Una foto para la polémica XD.


(Próximos posts: Bogotá, Teatro Nacional de El Salvador y celajes de octubre).

domingo, 10 de octubre de 2010

Mitad del Mundo (10-10-10)

Recuerdo que era muy pequeño cuando leí sobre la línea imaginaria que separa al mundo en dos. Lo vi en un viejo almanaque que mi papá nos llevó. Las fotos en blanco y negro pintaban un monumento con un planeta encima. Se veía muy chico, pero para mi era un lugar lleno de misterio. Siempre pensé ¿qué se siente estar parado a la mitad del mundo?
Hace ocho días finalmente estuve en el sitio. En la línea imaginaria que parte al mundo en dos, los recuerdos de la primera lectura del lugar volvieron a mi mente y aquel sentimiento de nostalgia por los que ya no están se hizo sentir.
Mitad del Mundo. El complejo se levanta en una zona del país lleno de canteras, donde hace viento y el aire llega frío, corriendo desde los colosos andinos -como el Pichincha y el Cotopaxi- que dominan un paisaje lleno de contrastes, "donde se está más cerca del cielo y las estrellas brillan más intensamente".
En el corazón del mundo, también está el corazón de los Andes.

Mitad del Mundo no solo es una línea, es un museo que cuenta historias. El monumento es en realidad un edificio de cuatro niveles donde se describe el pasado de Ecuador, se habla sobre la expedición francesa que midió al planeta en 1736 y determinó el paso de la línea ecuatorial (latitud 0°0’0’’), que posee muestras valiosas como una colección de insectos de Ecuador y se describe una a una a las etnias que viven en el país. Es un referente del pasado y presente de una nación que esconde muchos tesoros. Es un lugar donde los turistas pueden poner un pie en el norte y otro en el sur... al mismo tiempo.

Ecuador no solo es una línea. Es un país donde el sol es intenso, donde el clima generoso permite que no se perciba el cambio estacional. La eterna primavera alimenta a una gran producción agrícola. El país de las rosas.
Su clima templado y la fertilidad de sus tierras sin duda influyeron para que los colonizadores españoles fundaran aquí algunas de las ciudades más bellas de latinoámérica. El Centro Histórico de San Francisco de Quito es impresionante. Fue el primer sitio del mundo declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad (en 1978) y sus estrechas calles guardan decenas de historias y ricos detalles en arquitectura.

Tuve el gusto de conocer Ecuador en octubre, de ver sus edificios impresionantes, de saborear varios de de sus platillos, de aprender a compartir en otra cultura, acompañado de personas muy especiales para mi, gente muy emprendedora. Puedo decir que quiero volver a ese país, ahora un pedacito de mi corazón está en ese lugar "donde se está más cerca del cielo y las estrellas brillan más intensamente".

Dedicado a Lorena y su cálida familia.
(Próximo post comidas en Quito)
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viernes, 8 de octubre de 2010

Testigo en Quito (07-10-10)

Hace 8 días fue la revuelta de los policías en Ecuador. El 30 de septiembre este país fue el epicentro de las noticias. La revuelta policial y la caótica situación que vivió el presidente Rafael Correa en el Hospital de la Policía conmocionó al mundo por el riesgo de que esto se convirtiera en un nuevo golpe de Estado. Varias condenas y miles de paginas publicadas después la situación ha tendido a la normalidad.

Quito vivió momentos críticos por el enfrentamiento de policías y militares, pero los saqueos y la anarquía reinaron en Guayaquil, la capital económica del país.

Ahora, las calles lucen tranquilas. En la capital el trafico se acomoda al "pico y placa" (el plan para ordenar la correlación de vehículos) y miles de personas cruzan la ciudad en el Trolebús, el sistema de transporte masivo que serpentea por grandes avenidas y pequeñas calles de esta ciudad colonial. Los quiteños siguen con su vida.

La normalidad es relativa, mientras el engranaje económico sigue en marcha, en las calles se ve a pocos policías patrullando y las zonas aledañas al Palacio Carondolet (casa presidencial) sigue custodiada por militares.

Hoy, la TV local hizo un análisis de la situación. Según el gremio de periodistas de este país alrededor de 40 informadores fueron afectados por los enfrentamientos. Una periodista de Ecuavisa reconoce que mientras Correa estuvo atrapado en el hospital (rodeado de policías) ella tuvo que disfrazarse de enfermera para proteger su vida mientras realizaba la cobertura.

Correa estuvo atrapado por 11 horas en el establecimiento medico, rodeado por policías descontentos. Fue rescatado por un comando militar y en la operación se reporto un crudo enfrentamiento que dejo a casi una decena de fallecidos, marcas de bala en el vehículo del mandatario y pánico colectivo.

No ha sido fácil. Algunos medios recibieron amenazas mientras que otros como Teleamazonas fueron agredidos por simpatizantes del oficialismo, todo mientras otro grupo trataba de tomarse el canal estatal.

Mas militares

Hoy, la nota del día fue la ampliación del Estado de Excepción, un decreto ejecutivo que permite que el ejercito siga bajo el control de la seguridad publica, una situación que originalmente terminaría el lunes pero que se alargo hasta mañana viernes.

La decisión se acompaño de la toma control de la seguridad del ejercito en sitios clave como la Asamblea Legislativa. Sin embargo, su presencia en la ciudad es escasa.

El lunes, en el centro de Quito, tuve una experiencia importante. En mi segundo día en la ciudad presencie el cambio de la Guardia de Honor del Palacio de Carondelet. El evento se hace todos los lunes y prácticamente consiste en el relevo de las escoltas presidenciales.

Esta semana fue clave porque se reconfirmo públicamente el juramento de fidelidad de las Fuerzas Armadas al mando de Correa. El mismo presidente presenció el acto acompañado de su vicepresidente y buena parte de su gabinete. Mientras el acto militar se realizaba un grupo de simpatizantes lanzaba vivas para el jefe del Ejecutivo que respondió con toques en el pecho, pulgares levantados, gestos de abrazos y besos.

Correa no habló en esa jornada, pero la ceremonia fue simbólica en una ciudad en parte militarizada. Sin embargo, un elemento que han destacado algunos de los analistas entrevistados por la TV es que Correa fue "imprudente" en acudir al hospital de la Policía la mañana del 30 de septiembre, en medio de la polémica tras decisión del legislativo de recortar bonos para los agentes, una entidad que algunos sostienen esta controlada por el Ejecutivo.


Hace 8 días la noticia de un intento de golpe de Estado dio la vuelta al mundo, ahora solo unas pintas y la militarización recuerdan la revuelta policial. Ayer se reportaron nuevas capturas, pero la vida en Quito sigue tratando de volver normalidad.

Correa y el vicepresidente, Lenin Moreno.